THE CONJURING (EXPEDIENTE WARREN)
EE.UU., J.
Wan, 2013. 112 minutos. Casa encantada.
El comienzo
de la cinta promete. Han buscado un buen icono, esa cara, esa mirada, esa
sonrisa torcida. Todo en un formato que mezcla la historia con toques de
reportaje aunque no es primera persona.
Los Warren
existieron, los incidentes también. La muñeca existió y existe… eso le da un fondo inquietante mayor aún a
todo.
La historia
de los Warren no es nada más que un trasfondo para que nos adentremos a esa
casa, horrenda, con el toque Wan (Insidious), también nos recuerda un poco a
The Woman In Black de Watkins.
Nada de lo
expuesto aquí es nuevo, lo que cambia en este tipo de películas de apariciones
y espíritus demoníacos es la estética y las escenas de sobresaltos. En esto Wan
tiene experiencia y va hilando fino. El tío domina el asunto dándole vidilla en
su momento justo, sin sobrecargar.
Él se escuda
en la historia de los Warren, aunque realmente se centra en la casa (bueno las
casas), con su buen sótano oscuro y desvencijado, como es de ley (léase Evil
Dead).
Bien por este
metraje excelente y sobrecogedor, bien por su duración, que siendo de 112 se me
antoja corta del disfrute recibido. Bien por James Wan que se está
especializando en películas de terror y vaya si las borda.
Nota curiosa: sin duda Anabelle, los muñecos le
encantan a Wan, producen una sensación de malestar desagradable y juega con eso
(léase Dead Silence).
Lo Mejor: la estética, las caracterizaciones,
siempre buena música y efectos. Las niñas actúan bien. Mantiene el ritmo sin
sobrecargar ni aburrir.
Lo peor: bueno los Warren no dan en sí
demasiado misterio como médiums. Hay apariciones que sobran.
Nota final: 7,9