RU, 1968. 82
MIN. MICHAEL REEVES
Ambientada en
la Inglaterra del S. XVII, un inquisidor sin escrúpulos prevaricando a través de un cargo y métodos que la ley local le otorgaban, comete tropelías en el nombre
del Señor por todas las aldeas de la zona.
Sus tomas,
ciertamente precarias, dejan en evidencia la escasez de presupuesto en una
película donde Vincent Price va generando su leyenda de actor top en películas
de bajo perfil comercial del género de terror.
La película
está basada en una novela del mismo nombre y reminiscencias del poema de Allan
Poe "The Conqueror Worm" (El Gusano Vencedor), donde se interpreta que Hopkings
(el inquisidor interpretado por Price) maneja a las masas simples y carentes de
intelecto a su antojo amparado bajo la figura de Dios para que afloren sus más
desviados instintos y saciar sus mezquinas perversiones.
Aunque el
formato sea muy mejorable, a pesar de ser una producción de 1968, la historia
nos envuelve en una vorágine violenta que, en ciertas tomas, se torna
desagradable y da brillantez al visionado. La actuación del inquisidor es
notable, y su dura historia posiblemente se haya reproducido en muchas etapas
del medievo, por lo cual, el impacto gana consistencia.
Me gustan las
películas ambientadas en la Edad Media, en esa época oscura, muy usada en el
cine fantástico. No es de las mejores pero supera el aprobado.
Lo mejor: parece un género de aventuras cuando
de repente, la violencia surge de forma súbita. Buena actuación de Vincent
Price. Me agrada que hayan interpretado la novela evocando un poema de Poe
(como han podido obvio).
Lo peor: la película tiene tomas muy mal
hechas, los efectos son deficientes y la historia es simplona, parece un
capítulo de serie.
Nota final: 5,3




