EEUU, 2013, 105 min. Mike Flanagan.
Dos hermanos sobreviven a una desgracia familiar en la que
fallecieron sus padres en extrañas circunstancias…
Años después la chica vive atormentada por el recuerdo de
aquello. Todo es debido a un siniestro espejo que ha ido viajando desde tiempos
ancestrales de familia en familia provocando la desgracia en cada una de ellas.
El espejo tiene vida propia y toma parte real en incidentes.
Parece que sólo Kaytie es la única que
percibe este poder maldito que emana de la vieja vidriera.
Tiene momentos de tensión y actuaciones aceptables pero
lamentablemente la historia no da para mucho y se queda en el intento de
producir una inquietud aceptable. Se notan rasgos de paranormal activity en
algunas escenas grabadas con cámara, también evoca a Terror en Amityville, por
la aparente locura que se iba apoderando del padre en los contínuos flashbacks
que tiene la película volviendo a la niñez de los hermanos protagonistas.
Lo mejor: ciertos
momentos de tensión sabiendo que algo pasa cuando se está frente al espejo, el
final es aceptable
Lo peor: es un
argumento ciertamente insuficiente, no angustia y la música es mejorable.
Nota final: 4,0
