RU, 2013.
Lawrie Brewster. 100 min
Una película
muy esperada por mi después de haber visto trailers y comentarios acerca de
ella en las redes sociales.
No se trata
de un género gore, ni slasher, nada explícito.
Así, con ese
planteamiento hay que verla, ya que es un terror con muchos ingredientes de lo
sutil, del poder de la imagen, que usa mucho la simbología y los escenarios
decadentes, barrocos…
Un profesor
de carácter reservado recibe una herencia por parte de su madre. Entre lo
heredado hay una mansión tenebrosa en Escocia, donde pasó parte de su niñez con
recuerdos que aún ahora le siguen atormentando… un ser hostil con extraña
morfología (que por momentos me recuerda al villano de "Deliria") era el centro de sus pesadillas y durante esa época significó para
él un verdadero suplicio con sus continuas apariciones, que eran tomadas por
fantasías infantiles por los adultos.
Esta idea, la
explota Brewster con complementos varios como una fotografía, música y
caracterizaciones de época victoriana ciertamente influenciada por las obras
del famoso escritor H.P. Lovecraft.
Yo
personalmente aguardé hasta el final de la película sin tomar conclusiones por
críticas o comentarios externos que había leído previamente, cosa positiva para
no dejarme influenciar y ver la película desde otra óptica que no me hubiera
permitido valorar correctamente esta obra.
Creo que la
historia se desarrolla de forma algo pastosa hasta que llegamos al último tramo
de la misma. El profesor vive en su nuevo entorno y conoce a una chica con la
que tiene una relación muy intensa. Parece que Lawrie Brewster maneja con
soltura las escenas que requieren más intensidad y el actor protagonista
evoluciona positivamente a medida que transcurren los acontecimientos, ya que
al principio no llegaba a convencerme.
Pese al
escaso presupuesto denotado en ciertas escenas, tomas de cámara y escenarios, Lord
Of Tears es un producto trabajado y consistente, otro tipo de género más clásico
y antiguo del terror, un terror fantástico… de velas, de mensaje, de tinieblas.
No busca el susto instantáneo, la evidencia, sino irse introduciendo poco a
poco dentro de nuestros miedos internos (veáse también La Mujer de Negro).
Hay una
explicación como en toda película para lo que está pasando, todo muy fantástico,
de leyendas terroríficas de noche de hoguera, a veces se agradece cambiar y
evadirse de la realidad con historias así… ese argumento salva puntos a su
favor.
Lo mejor: El último tercio de la película. Me
han gustado los escenarios y las voces del hombre búho. Lawrie Brewster ha
sabido cerrar bien el final. La historia me llama la atención. Mención especial
al trabajo del director de promoción de su film. Como buen aficionado al terror
que es se ha implicado personalmente en ello.
Lo peor: buena parte de la película es algo más
pesada de ver (escenas con la chica), pero también sirve para dar sentido a lo
que pasa después. No vas a pasar un miedo intenso. Actuaciones irregulares. El
miedo es menor por lo fantástico de la situación, que percibimos como poco
creíble.
Nota final: 6,9